Bodas en la Quinta do Ribeiro, en Balugães
La Quinta do Ribeiro está en Balugães, a veinte minutos de Barcelos. He filmado allí tres bodas y es de las fincas del Miño donde es más fácil trabajar sin que se note que estoy — que es, al final, para lo que me contratan.
Esta página es para quien ya eligió la finca, o la está considerando, y quiere saber cómo es filmar allí.
El espacio
Lo primero que se nota es la cantidad de jardín. Y, más importante, hay sombra — que en una boda de verano en el Miño no es un detalle. Los invitados se reparten y están a gusto, en vez de pasar la tarde pegados a la única pared con sombra.
Para quien fotografía y filma, la sombra resuelve el peor problema de una boda de verano: la luz dura del mediodía, desde arriba, que no favorece a nadie. Bajo los árboles la luz es suave y hay sitios para hacer retratos a cualquier hora, no solo al atardecer.
El salón es grande sin parecer un almacén, que es el defecto habitual de los salones grandes. Aguanta la fiesta sin obligarme a montar luz de más — y cuanta menos luz monto, menos notáis que estoy allí.
Sobre las personas de la finca: son atentas de verdad. No es una frase amable. Cuando hace falta algo a mitad del día, se resuelve sin molestar a nadie y sin parar lo que está pasando.
La ceremonia al aire libre, y el sonido que tiene
Cuando es boda civil, la ceremonia suele ser en el jardín. Y aquí la Quinta do Ribeiro tiene algo que no he encontrado en ningún otro sitio.
Se oyen las ranas del riachuelo. Se oye el viento en los árboles. Y se oyen las pequeñas cascadas de los arroyos que cruzan la finca.
Eso no es ruido de fondo — es el sonido de ese lugar, y es lo que hace que una ceremonia allí suene distinta a una ceremonia en cualquier otro jardín. En una película, es la diferencia entre ver una boda bonita y reconocer el día que fue vuestro.
Ahora la parte honesta, porque es lo mismo visto del otro lado: todo eso es sonido compitiendo con vuestras voces. Una ceremonia al aire libre con agua corriendo cerca no se graba con un micrófono en la cámara — los votos quedan por debajo del arroyo. Se graba con petaca en el novio, grabadora junto al celebrante, y una segunda grabadora duplicando todo lo que importa.
Por eso quien ya ha filmado allí llega preparado, y quien nunca ha ido lo descubre el mismo día, cuando ya no hay nada que hacer.
Tres bodas filmadas allí
Todas con autorización para mostrarlas. Las películas solo se cargan al darle a reproducir.
El vídeo solo se carga al darle a reproducir. Hasta entonces, no se pide nada a YouTube.
Lúcia & Ricardo — Quinta do Ribeiro
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Sónia & João — Quinta do Ribeiro
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Susana & Miguel — Quinta do Ribeiro
Lo que cambia cuando ya se conoce el espacio
La primera vez que filmé en la Quinta do Ribeiro pasé la tarde descubriendo el sitio. A la tercera, llegué sabiendo dónde iba a estar en cada momento del día.
Eso se nota en la película, y no por haber más planos — por haber menos planos de más. Sé de dónde viene la luz al atardecer, dónde ocurre la ceremonia y dónde puedo ponerme sin estorbar, y dónde se complica el sonido.
Para vosotros se traduce en algo sencillo: no me vais a ver buscando ángulos mientras vivís el día.
Si os casáis en la Quinta do Ribeiro
Decidme la fecha. Respondo diciendo si estoy libre — y si no lo estoy, os lo digo enseguida en vez de dejaros esperando. Filmo una boda al día, siempre.
Balugães está dentro de los 100 km desde Barcelos, así que no hay coste de desplazamiento.
